domingo, 26 de mayo de 2013

PAGAN LOS DE SIEMPRE



El presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso, Gabriel Elorriaga, que en 2008 cuestionó "el liderazgo renovador, sólido e integrador" de Rajoy, advirtió ayer que "ningún país ha salido de la crisis aumentando o acelerando la presión fiscal; conduce al error". "Nadie paga tanto en el mundo como las rentas salariales en España", señaló. Y añadió que los impuestos generan distorsiones en la economía, pero "es brutal si se hace en recesión".

Elorriaga, inspector de Hacienda en excedencia especial por su cargo político y director de la campaña electoral de Rajoy en las elecciones generales de 2004, no se ahorró calificaciones sobre el sistema fiscal actual en un seminario organizado por la asociación de Inspectores de Hacienda. El sistema es "profundamente injusto, ineficiente y distorsionante" para la economía y los contribuyentes "por la progresividad del IRPF y también por la estructura del Impuesto de Sociedades y el de Sucesiones", aclaró. "No es posible" un sistema tributario que aporte el 45% del PIB de ingresos y menos aún "en recesión para atender a un gasto público excepcional".

El responsable de Hacienda del PP en el Congreso, que también formó parte del equipo de colaboradores más próximos a Aznar cuando llegó a La Moncloa en 1996, señaló que el nivel de tributación "de las rentas salariales y de las cotizaciones" empresariales en España es algo que "no sucede en el mundo". En ningún otro lugar pagan tanto las rentas salariales, aclaró. En referencia a esta importante carga tributaria, señaló que "tenemos los tipos marginales más altos del mundo" que se aplican sobre rentas sobre las que en ningún país se hace. Es decir, en ningún lugar se activan los tipos marginales con menores rentas como en España. Por ejemplo, a partir de 17.707 euros de Base Liquidable, el contribuyente paga ya el 30%; el 40%, a partir de 33.007; o el 47% a partir de 53.407.

Elorriaga cuestionó la concentración de los ingresos fiscales en las clases (rentas) medias, "con una presión fiscal brutal". También son las más castigadas por la tributación de "sus instrumentos de ahorro o por la viabilidad del sistema de pensiones". Y, por si fuera poco, "son las víctimas del desempleo, pese a ser un grupo de población pequeño".

Por ello, hay que abordar "una reducción de estas cargas fiscales salariales y de las cotizaciones", señaló. Propuso una reforma fiscal "potente", con la reducción de los tipos marginales ya que los niveles de tributación actuales "generan ya pérdidas recaudatorias". El problema no está en las rentas salariales, que están controladas. "Está en los "modulismos", dijo, en referencia al sistema de módulos de autónomos y pymes, y "en otras prácticas defraudatorias", en alusión a la estimación objetiva de los profesionales.

EL MUNDO
Día:18-05-2013